Decisiones decisivas

José Luis Larrosa, nadador profesional

La vida está basada en decisiones, algunas marcan determinante tu futuro, otras son intranscendentales, pero todas te convierten en la persona que eres hoy.

Mis decisiones me llevaron a Kuala Lumpur (Malasia) el pasado 2016 en tres ocasiones, y dos más este 2017, mi gran pasión por las aguas abiertas me llevó a conocer a Rupert Tan, y a ser árbitro internacional para los Asian Open Water Championship 2017 en Putrajaya (Kuala Lumpur). Competición que se lleva a cabo cada dos años y en la que participan nadadores de toda Asia, organizada por la AASF con supervisión y arbitraje FINA.

Eran las 12:20 del mediodía y nos encontrábamos con uncle James disfrutando de una estupenda comida china cuando recibimos el comunicado por e-mail; “ Rupert ha sido seleccionado como representante de Malasia para disputar los Asian Championships de Aguas Abiertas. La alegría fue tremenda, ya veníamos entrenando por si se daban las circunstancias y era seleccionado, pero aún así nos cogió por sorpresa, estamos a finales de Marzo y la prueba de 10Km es el 21 de Mayo (la de 5Km la teníamos descartada, era dos días antes y podría marcar su estado físico, además el objetivo es buscar el pase para los Sea Games de Agosto), nos queda poco más de mes y medio para prepararlo, muy complicado, pero vamos a intentarlo, Rupert tiene 16 años y medio, va a ser el más joven en participar por Malasia en este campeonato.

A los pocos días también recibí la noticia de mi selección como árbitro para esta competición en las dos distancias así como para los Sea Games en Agosto en la prueba de aguas abiertas 10Km. A pesar de no poder figurar como árbitro y entrenador a la vez, sabía que desde mi posición dentro del agua arbitrando podría ver la carrera más próximo a Rupert, y su padre le asistiría los avituallamientos desde el pantalán.

Entrenamos duro, 6 semanas con 12 sesiones entre agua y gym, arrancando a las 6:50am a diario para su primer entreno de agua, luego colegio, comida, estudio y segunda sesión por la tarde-noche. Lo lunes día de descanso, dormir, estudiar y visualizar, el plan marchaba y a pesar del cansancio los ritmos mejoraban, pero justo a falta de 8 días para disputar la prueba el hombro izquierdo comenzó a dar problemas, descanso, fisioterapia, trabajo aeróbico en gym e intentar recuperar lo antes posible.

Solo dos días antes del evento pudimos entrenar ligero, parecía que incluso había venido bien descansar, se vería en la prueba.

La prueba de los 5Km tuvo un claro dominador, Japón, tanto en hombres como en mujeres coparon el podio en oro y plata, un equipo muy bien preparado, con mucha disciplina y seriedad que impusieron un gran ritmo. El lago Putrajaya, donde se llevó a cabo el evento, y que dos meses antes había albergado el primer Oceanman Malasia, se caracteriza por aguas oscuras, aptas para el nado, rodeado de edificios guvernamentales, un escenario muy recurrido para eventos deportivos semanalmente, así como para entrenar ciclismo y correr, ya que la ciudad es un caos y ver una bicicleta es una utopia.

El domingo, cita con el 10Km, amaneció nublado, pero la medida de temperatura del agua, que tuve el honor de llevar a cabo junto al árbitro jefe FINA Mr. Roonie (Hong Kong), señalaba 31,9ºC. Al principio creímos que estaba roto, pero no, usando otro termómetro y varias localizaciones la medida media seguía en la misma cifra, teníamos un problema….. Según normativa FINA Art. OWS 5.5 cita: “La temperatura del agua debe ser de mínimo 16 °C y un máximo de 31 °C. Debe ser revisado el día de la carrera, 2 horas antes del inicio, a un profundidad de 40 cm. Este control debe hacerse en presencia de una Comisión compuesta por las siguientes personas presentes: un Árbitro, un miembro del Comité Organizador y un entrenador de los equipos presentes designados durante la Reunión Técnica”.

Y esa temperatura la sobrepasábamos por casi un grado. Los entrenadores y delegados de equipo fueron convocados por Mr. Roonie y demás árbitros de prueba, se planteó la situación y se dio la posibilidad de retirada por parte de los equipos que no lo vieran seguro participar. Esta decisión es curiosa, y ha sido muy criticada en medios de comunicación y redes sociales, ya que en estas circunstancias se debe cancelar el evento por no cumplir la normativa. Japón fue la única selección que dio de baja a todos sus nadadores, ninguno de ellos dijo nada al respecto, educadamente permanecieron en el escenario de la prueba hasta la finalización, a pesar de ser los favoritos.

Llegaba el momento de la verdad, Rupert disponía de una gran oportunidad de representar a su país en una competición internacional, y la opción de clasificar para los Sea Games. Presentación uno por uno y en dirección al pantalán de salida, comenzaba a llover, eso era bueno, igualmente tuve una última charla con él tras las mediciones; “Rupert, son 6 vueltas de 1.650m, hidrata en todas las vueltas, no te preocupes de perder unos segundos en cada vuelta, bebe, el agua está muy caliente, es peligroso, además te vas a deshidratar rápido, las vueltas impares 2 vasos de 250ml, las pares uno, de acuerdo?” La respuesta fue “Sí”, en dos ocasiones.

Yo tenía trabajo doble, supervisar a Rupert desde el bote en el agua, y arbitrar el evento en categoría femenina, por suerte, a excepción de la primera vuelta, donde hubo que llamar la atención varias veces a las mujeres por nadar excesivamente juntas y poder golpearse, lo demás fue tranquilo.

Pero comenzaban los problemas, Rupert no bebe en la primera vuelta, va nadando en un cuarto pack, en posición 12-15. Después mensaje de Eric (el padre de Rupert); “la segunda vuelta solo ha tomado medio vaso.” Esto ya me preocupaba, me acerqué discrétamente cuando pasó junto a mi embarcación y le señalé que bebiera. La tercera vuelta se derramó el vaso encima de la cabeza, documentado. Resultaba desesperante, se iba descolgando del grupo, sabíamos que algo no iba bien, nadaba muy lento, iba tercero por la cola, lejos de los nadadores objetivo a los que podía seguir.

Y a poco de finalizar la cuarta vuelta escuché el comunicado, “retirado nadador nº47”, ese era Rupert.

Tan pronto le vi salir del agua a abrazarse con su madre lo llamé para hablar con él, entre lágrimas me dijo que tenía mucha fatiga y dolor muscular, sobre todo en los dorsales.

Y así acabó el sueño, no tanto por la clasificación para los Sea Games, que estuvo muy reñida para los cinco representantes de Malasia, sino por no poder demostrar lo gran nadador que es. Tal vez la semana en off por la lesión en el hombro, tal vez la toma de decisiones, como el no avituallar correctamente por no perder el pack en el que nadaba, o quizá los nervios o un poco de todo nos condujo a la retirada. La desilusión y el disgusto que supuso para todos duró varios días, pero este tipo de circunstancias sirven para aprender, y seguir madurando. Por el momento hacemos paréntesis a nivel deportivo, Rupert se enfrenta a sus exámenes finales, sigue nadando, pero 6-7 sesiones por semana, y volverá en diciembre, con nuevos objetivos, con la ilusión puesta en los próximos Asian Championships Open Water de 2019, y los Sea Games 2019, y yo con él, con más tiempo y con más experiencia, seguro que para entonces sale mejor, el agua está mejor de temperatura y podemos alcanzar nuestro objetivo.

 

 

José Luis Larrosa
larrosaows.com
Jose-Luis-Larrosa

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*