La 90ª Travesía del Puerto de Barcelona, desde dentro

Ana Martinez Coll

©CNAB

Muchas veces explicamos cómo ha ido una u otra travesía. Detallamos los pormenores según nos han contado terceros, pero pocas son las ocasiones en las que es una nadadora la que relata su experiencia de principio a fin.

Dentro de nuestro afán por abrir la revista a los lectores, a los nadadores, a vosotros, os compartimos este relato a modo de diario que nos ha hecho llegar Ana Martinez Coll sobre su participación en la 90ª Travesía del Puerto de Barcelona celebrada este fin de semana.

“III Copa de España y mi 2ª prueba de esta temporada.

Vivo en Mallorca, y no tenemos otra opción que coger barco o el avión. Después de varias salidas, he descubierto que es más cómodo para mí ir en barco, en camarote, y poder descansar lo máximo posible. Muchas veces tenemos que hacer también muchos kilómetros en coche.

Viajo con mis padres, acabo de cumplir 18 años, pero llevo desde los 15 compitiendo en Aguas abiertas. Este Sábado 1 de Julio se disputa la Travesía del Puerto de Barcelona, es la primera vez que la hago y además dentro de un puerto, así que salimos el viernes por la mañana. Nos levantamos pronto, el barco sale a las 12h y antes tengo que hacer un pequeño entreno, llegaremos por la tarde a Barcelona y directamente nos iremos al hotel, mañana hay que madrugar.

A las 6,45h suena el despertador, desayuno bien y a las 7,30h nos ponemos en marcha. Vamos caminando, son 20 minutos desde el hotel al Moll de Bosch i Alsina, me irá bien para ir calentando. A las 8h estoy en la cola para pasar el control, marcaje, uñas, bañador homologado y chips. Para mí sorpresa los jueces de la Copa se retrasan 25 minutos, qué nervios.

Marcada y con los chips puestos, uno en cada muñeca (la llegada será desde el agua), me preparo mentalmente y empiezo a ponerme el fastskin. A las 9h sale la prueba de los 1000m, me quedan 30 minutos para salir. Nos llaman por megafonía, nombre y club, “Ana Martínez Coll, del CN RadikalSwim”.

Nos explican el circuito y las normas, tendremos que dar dos vueltas de 2500m, total 5000m. La Juez va a dar la salida, estamos alineados en una plataforma. Salimos chicos y chicas a la vez. Suena la bocina y al agua. Vamos todos en pelotón hasta la primera boya, me quedo un poco atrás, siempre hay codazos, pero vigilando a mis rivales. Al poco de llegar a los 1500m, a punto de dejar a mi derecha una de las boyas, (me gusta abrirme un poco más para poder girar cómodamente), no sé la razón, pero una lancha de la organización me impide el paso y me obliga a parar en seco. Me sorprendo cuando me empiezan a decir por donde pasar, sabía perfectamente lo que tenía que hacer. A parte el humo del motor molestaba muchísimo.

Este acto me hace perder tiempo, energía y puestos, y pierdo de vista a mis rivales. Puedo recuperar mi ritmo, pero no el tiempo y el puesto. Llevo muchas travesías y lo normal es que te acompañen kayaks y piragüas, las embarcaciones a motor suelen ser para avituallamiento y en el caso de la Copa o Campeonato de España, embarcación con el juez. Encaro la segunda vuelta, importante llegar para sumar puntos. No tengo ningún percance, todo transcurre con normalidad. Llego a meta, recupero el aliento y me dirijo a los responsables para poner una reclamación, por el acto de la lancha. Hablo con varias personas de la organización, pero la decisión final la tiene la Juez árbitro. Le explico lo sucedido, pero la reclamación no prospera, por no haberlo visto. Pido que por lo menos me diga si he entrado en el tiempo exigido y poder puntuar.

Todo en orden, me siento aliviada y feliz, lo he dado todo, he perdido un par de puntos, pero los recuperaré, he tenido buenas sensaciones, estos tropiezos me hacen ser más fuerte para la siguiente travesía, 23 de Julio en Peñíscola, de 8000m, que sí será en el mar abierto, como a mí me gusta.”

Ana Martínez Coll

 

 

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