OPINIÓN: ¿Para cuándo una normativa que regule la seguridad en las travesías?

Elena Borja Martí de Veses

Somos un grupo de nadadores de Valencia “Nadópatas Patacona“, unidos por la misma pasión, nadar en aguas abiertas, y, tras muchos años de travesías y con mucha experiencia, estamos empezando a protestar contra las condiciones de (in)seguridad que se dan en algunas organizaciones de travesías y que no cumplen con unos mínimos de seguridad en el mar.

Hay pruebas dónde los recorridos no están  balizados, apenas hay boyas orientativas marcando el km en el que te encuentras, ni suficientes kayaks de apoyo. Nadar así se convierte en un infierno si te ves solo en mitad del mar. Nunca ningún nadador debería encontrarse solo, desorientado o perdido en medio del mar.

Los precios de las inscripciones son cada vez más altos, y sin embargo no todas las pruebas garantizan unos mínimos de seguridad. Esto no debería ser así, como nadadores, deberíamos tener que centrarnos sólo en nadar.

Por poner algún ejemplo que evidencia esta situación, en las dos  últimas pruebas en las que hemos participado, el 14 de mayo pasado en  Altea organizado por Mediterranean Coast Challenge (10k) 12k reales y el 4 de junio en Tabarca organizado por Rotarys Mariners (6,5k) 7,5k reales. En ninguna de las travesías se había balizado el recorrido, lo que significa no saber por donde vas; tampoco había suficientes kayaks que pudieran orientarnos o a los que pedir ayuda, y tampoco, había avituallamiento durante la prueba ( pese a que en el reglamento si que constaba ). En la travesía de Altea no contamos ni con el avituallamiento en llegada… ¡Tras haber nadado 12k no había ni agua en meta!

Año tras año las quejas y sugerencias van en aumento por parte de los nadadores. Al acabar las travesías, si algo no nos ha  parecido bien se lo transmitimos a los organizadores con el fin de que que subsanen y mejoren esos errores para próximas ediciones, ya que nos apasiona nadar en el mar y queremos seguir haciéndolo, pero de forma segura. Sin embargo, nuestras sugerencias no son atendidas y las organizaciones siguen año tras año con los mismos errores, es más, ni tan solo piden disculpas públicamente a todos los participantes desde sus páginas de Facebook, guardan silencio.

Al igual que transmitimos nuestras quejas, también transmitimos nuestros agradecimientos cuando al acabar una travesía hemos disfrutado nadando y han tenido en cuenta nuestra seguridad. ¡Nos gustaría que siempre fuera así! ¡¡Debería ser así!!

El problema radica en que no hay normativa clara que lo regule, por ello unas travesías sí se toman en serio la seguridad de los nadadores y otras no. Esto pone de manifiesto que es necesaria una normativa que establezca para todas las travesías las medidas de seguridad, especialmente boyas de orientación y número de kayaks que debería establecerse en función del número de nadadores y de la distancia de la prueba. También deberíamos conocer las condiciones en las que nos aseguran. La situación de abandono es tal que en algunas pruebas parece que no es obligatorio ni que haya una ambulancia, con lo cual puedes verte desamparado en caso de accidente, si con suerte llegas a la orilla…

Mientras llega esa normativa es necesario un momento de reflexión para organizadores y patrocinadores, especialmente ayuntamientos, para que sumen esfuerzos en la seguridad de todos los nadadores.

 

Elena Borja Martí de Veses
Nadópatas Patacona

2 comentarios en OPINIÓN: ¿Para cuándo una normativa que regule la seguridad en las travesías?

  1. Aunque comparto con usted la mayoría de las cosas que expone, quiero decirle que en Altea este año no debimos coincidir en la misma prueba. Si es verdad que las balizas había pocas y difíciles de seguir, pero en el mar había dos avituallamientos, que yo no usé porque había que desviarse unos metros del recorrido, y no sé por donde salió usted del agua porque nada más terminar había un avituallamiento, escaso en variedad, pero en el que había melon envasado, vaso con isotónicas y agua. Veremos el 9 de julio en Tabarca si podemos poner un aprobado a la organización

  2. Yo estuve en la de 10K y doy fe de que fue un “poco” desastre, la linea de boyas era imposible de seguir, y durante varios, repito varios km estuvimos nadando al menos 20 nadadores sin absolutamente ningún kayak, lancha, moto o cualquier otro tipo de embarcación cerca que nos indicara el recorrido.

    En cuanto al avituallamiento solo vi líquido, yo en concreto tome algo anaranjado, no recuerdo que era, pero solido no vi nada y eso que salí en buena posición imagínese los que llegaron de los últimos.

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