Javier Mérida: “En 60 minutos puedes sufrir más que en 10 horas”

Redacción

Foto: Imagen del Canal Beagle (Swim Argentina)

Bajo el lema #NadarElFinDelMundo el paratriatleta marbellí, Javier Mérida, se encuentra en la fase final de la preparación de su próximo reto, que le llevará a aguas sudamericanas a finales de este mes de febrero. De la mano del nadador extremo argentino Matias Ola y de su organización Swim Argentina, Mérida cruzará el Canal Beagle.

Se trata de un canal localizado en el extremo meridional de América del Sur, por lo que el punto de partida de esta travesía será la Isla Grande de Tierra del Fuego, Argentina, conocida como el Fin del Mundo. El canal constituye la frontera internacional entre Argentina y Chile y cuenta con un ancho promedio un poco mayor a dos milla náuticas (3,7km aproximadamente). Se trata de un desafío para nadadores extremos, ya que la temperatura del agua en verano es de unos 8ºC grados, y los fuertes vientos y corrientes aumentan la dificultad del cruce.

Javier Mérida

Este próximo viernes el equipo de Mérida, formado por la doctora Rosa Sánchez y su entrenador Jaime Vigaray, pone rumbo a Argentina. El nadador intentará cruzar y volver al punto de partida en 60 minutos sin traje de neopreno y convertirse así en el primer español en completar esta prueba extrema. “Este año hemos cambiando el concepto de travesía. No se trata de un reto de distancia, sino contra las condiciones: el frío y el tiempo”, explica su entrenador, Jaime Vigaray. Su doctora, Rosa Sánchez, afirma que las condiciones a las que se enfrentará Mérida son incompatibles con la “supervivencia”… “Entre los 10ºC y 11ºC grados se puede estar en el agua media hora. Superado ese tiempo se pueden registrar hipotermias muy graves” asegura la médico.

En el caso de que fuera necesario, el botiquín del barco que supervisa la travesía incluye un soporte vital avanzado, y para la posible fase de recalentamiento a la que habría que someter al nadador se cuenta hasta con tecnología militar. “Los retos de Javier me obligan a planificar todo al detalle e idear soluciones que puedan aplicarse en mitad del mar. En esta ocasión llevamos hasta una manta autocalentable que utiliza el ejército o una sauna facial para que respire aire caliente” indica la doctora Sánchez.

Con respecto a la dificultad del reto, el propio Javier asegura que “es la travesía más corta de todas las que he hecho, pero hasta que no acabe no seremos capaces de comparar. En 60 minutos puedes sufrir más que en 10 horas, según como sea la temperatura y la pelea que tengas con el mar y con el viento”.

 

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