Entrenando la estabilidad

Tino Bermejo, director técnico de Tfswim

Foto: Tfswim

Durante las diferentes sesiones de entrenamiento y técnica de natación que realizamos, observamos en muchos nadadores cómo su cuerpo serpentea para compensar los movimientos de brazos o de cabeza. También escuchamos quejas acerca del lastre que suponen los pies.

Uno de los puntos principales para lograr una mayor fluidez y eficiencia en el nado es mantener la alineación del cuerpo, la streamline. Una buena alineación permite una posición más hidrodinámica, de manera que nuestra masa corporal frena lo mínimo nuestro avance. Esta posición, además, representa un punto de apoyo a partir del cual podremos aplicar las fuerzas de las palancas (brazos, piernas) que generan el movimiento.

El principal trabajo para lograr mantener esta posición es el de la musculatura lumbo-abdominal profunda, zona que conocemos popularmente como CORE, o CENTRO. Un CORE fuerte nos permitirá mantener una buena posición durante más tiempo y no “desmontarnos” cuando realizamos cualquier actividad.

El ejercicio más conocido de CORE es el de PLANCHAS. Este debe ser el punto de partida en el entrenamiento para la mejora. Debemos comenzar con ejercicios más estáticos hasta que logremos tonificar la zona. Luego introduciremos diferentes elementos que incrementan el potencial de entrenamiento y la dificultad de los ejercicios: por un lado añadiremos movimiento y por el otro incrementaremos la inestabilidad.

He aquí algunos ejemplos.

entrenamiento-core-en-natacion

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*