Nora Toledano: “La larga distancia requiere más fuerza mental que física”

Redacción

Foto: Nora Toledano en el Mar de Cortez

A los 11 años la invitaron a ingresar en un equipo de natación de competición, y desde entonces, la nadadora mexicana Nora Toledano, ha recorrido un largo camino en el mundo de las aguas abiertas. Entre otras gestas, fue la primera mujer latinoamericana en conseguir el Two Way, el doble cruce del Canal de la Mancha.

Las sensaciones que te dan las aguas abiertas, de libertad, de estar en contacto con la naturaleza, de vencer tus miedos y proponerte retos… es una gran parte de lo que me aporta esta disciplina. La natación en aguas abiertas es una actividad que me apasiona y me llena, me permite proponerme retos y estar superándome constantemente, así como conocerme mejor a mi misma… desde cómo reacciono ante una situación adversa, ante mis temores, hasta el hecho aprender a disfrutar cada instante de un nado. La natación, se ha convertido en una forma de vida para mi.

De tu carrera como nadadora, ¿cuál ha sido tu mayor reto?

Mi principal reto deportivo, el que más me ha exigido tanto física como mentalmente, pero que a la vez me ha dejado mayores aprendizajes y satisfacciones, fue mi cruce doble del Canal de la Mancha, que realicé en el año 1994 (después de un primer intento, en el que había nadado tres cuartas partes de la travesía doble). El 5 y 6 de agosto de ese año nadé de Inglaterra a Francia y de regreso, sin descansar, durante 23 horas 38 minutos. Me convertí en la primera mujer latinoamericana y sexta a nivel mundial en hacer un Two Way. Única mexicana hasta la fecha.

Pero no fue la última vez que hiciste esta travesía…¿cuántos cruces del Canal has realizado hasta la fecha?

El Canal de la Mancha ha representado una etapa muy importante en mi vida, como nadadora y como persona. Cada cruce que he realizado ha tenido un significado muy especial y un reto distinto cada vez. Le tengo un cariño muy especial y he hecho muy buenos amigos a través de él. Ya son 6 travesías individuales y 5 en relevos. Y creo que algún día regresaré a hacer otro nuevo cruce, quizá para festejar un momento especial, como mis 50 años de edad o mis 60, o buscar ser la mujer de mayor edad…

Hoy busco hacer nuevos nados, conocer mares y países distintos. Retos diferentes. Una de mis travesías favoritas es el nado de la Vuelta a Manhattan, que he realizado en dos ocasiones (1995 y 2001).

Ya tienes un palmarés considerable. ¿Qué te queda?

Me gustaría ir avanzando con el proyecto de los Siete Mares. Actualmente cuento con tres de ellos: Canal de La Mancha, Canal de Catalina y Estrecho de Gibraltar.

Hoy en día está más de moda la larga distancia, sobre todo entre los nadadores amateurs que buscan realizar grandes cruces. Como entrenadora, ¿qué recomendaciones darías?

Siempre tener en cuenta la seguridad. También hacer un plan a medio y largo plazo de los eventos que quieres realizar, y ya habiendo definido tu temporada, hacer un plan de cómo lo vas a lograr. Ir poco a poco incrementando tus distancias largas y subiendo el grado de dificultad de las condiciones. Por ejemplo: incluir nado en agua fría, con corrientes, con oleaje, de noche, etcétera. Para acostumbrar a tu cuerpo a las condiciones. Ir poco a poco adquiriendo más experiencia en nados en aguas abiertas, participando en diferentes competiciones y probar hasta encontrar cuál es el abastecimiento ideal para ti. Hablar y compartir con otros colegas para intercambiar ideas y experiencias con respecto a cuál ha sido su aprendizaje y qué les ha funcionado y qué no en una travesía. Y obviamente, creer en ti mismo y en tu equipo de apoyo.

No necesitas ser el nadador más rápido ni el más fuerte. Pero sí un nadador que aprende a ser paciente, que se compromete consigo mismo y con sus metas. Una persona que pueda pasar muchas horas en soledad. Ser una persona que no se rinda fácilmente, con actitud positiva y perseverante. Considero que este tipo de pruebas son mucho más mentales que físicas.

 

 

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