Proceso mental de un nadador de aguas abiertas

Redacción

Foto: ©Marnaton

A todos nos gustan los retos. Preparamos las travesías en aguas abiertas a conciencia, entrenamos, cuidamos la alimentación, intentamos visualizar el circuito de la prueba, asistimos al briefing de la organización para no perder detalle, tenemos a punto el material… Pero si hablamos con nuestros compañeros nadadores, seguro que en general coincidiremos, en mayor o menor medida, en que los pensamientos que pasan por nuestra cabeza desde que nos enfundamos el neopreno hasta que salimos del agua, son básicamente estos:

  1. Venga, ¡que hoy estoy a tope!
  2. Buf, me pesan los brazos y acabo de empezar…
  3. ¡Ya he cogido el ritmo! ¡Así vamos bien!
  4. Pero…¿y la boya?
  5. ¡¿Dónde coj$#es está el avituallamiento?!
  6. No me tendría que haber tomado ese gel…
  7. Con lo grande que es el mar… ¡y este tío venga a acariciarme los pies!
  8. ¡Ostia! ¡¡¡Una medusa!!! Ah, no….es una bolsa…
  9. Venga, ¡que ya queda poco!
  10. ¡¿Qué hago yo aquí?!
  11. ¡Ya veo el arco de meta! ¡Esto ya está!
  12. Pero… ¡qué lejos está playa!
  13. Buf, qué dura ha sido esta travesía… ¡A ver a cuál me apunto ahora!

 

 

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